
En estos últimos días, debido a los accidentes que se han producido en las rutas argentinas, hemos podido ver desfilar por diarios, páginas webs y noticieros imágenes desgarradoras: autos destrozados, camillas, ambulancias e incluso los heridos.
Yo conozco cuál es el trabajo de los periodistas y también sé que ellos deben informarles a las personas qué es lo que ocurre, ¿pero qué necesidad de llegar a tal punto de morbosidad? Creo que ninguno se puso a pensar que sentiría un familiar cercano al ver las imágenes de sus familiares heridos o los autos destrozados. De hecho, hasta se ha publicado información errónea que podría causar serias conmociones.
Me he enterado también de que muchos medios no han respetado la intimidad de las familias, llamando intensamente a los hospitales para obtener de cualquier manera la primera nota. De una fuente totalmente confiable hasta pude saber que interrogaban a menores de edad en busca de un poco de información. Lo que yo me pregunto es ¿estas personas cuando recibieron su diploma dieron a cambio sus sentimientos?
Como integrante de una sociedad, me gusta mantenerme al tanto de los últimos sucesos que ocurren, tanto en mi provincia como en mi país, pero me gusta también saber que al leer las notas o ver la tv, me estuviera informando correctamente y que no me tuviera que aguantar imágenes que pueden dañar la sensibilidad de cualquiera. Además, a mi criterio, es importante saber que mientras se consigue la noticia no se viola la intimidad de nadie, y mucho menos de las víctimas o de sus familiares.
Es por esto que a través de esta carta, solicito a los periodistas un poco más de sentido común. Que revisen dentro suyo y se pongan en el lugar de los afectados. Que dejen de lado al periodista y sean padres, madres, abuelas, hermanos, primos, etc y piensen lo que sentiría recibir una información errónea o ser acosado incesantemente en un momento donde uno sólo desea estar con los suyos. Que revean las preguntas que van a realizar, ya que a lo mejor son los culpables de generar más desorden y confusión.
Pero tampoco le podemos echar la culpa sólo a los periodistas, ya que los mismos televidentes y lectores muchas veces nos llevamos una parte. Tendemos a querer saber todo cuanto antes y tener detalles de todo, sin tener en cuenta que muchas veces esas imágenes que tanto consumimos están lastimando profundamente a las víctimas y a sus familiares. No vemos hasta qué punto puede llegar a afectar una imagen así hasta que nos ocurre y nos horrorizamos. No creemos cómo alguna vez fuimos capaces de ver algo así.
Es por esto que en estos tiempos de tantos accidentes y muertes que les pido a toda la sociedad, televidentes, lectores y periodistas, que pensemos de nuevo lo que vemos e informamos. Que intentemos cambiar la violencia y la morbosidad que día a día se publica. Juntos podemos lograr que algo que parece pequeño sea un gran cambio para toda la sociedad.
Eso es lo que quiero escribir despúes de tener que ver repetidamente y en morbosas imágenes el accidente de mis tíos ¿Ustedes qué opinan?. Obviamente lo voy a mandar sin la imagen adjunta, pero querían nada más que se hicieran una idea de qué es a lo que me refiero.